Capítulo 29
XIV. Ezequías de 25 años, reinó 29 en Jerusalén.
A.
Ezequías rey de Judá abre las puertas del templo.
1. Ezequías
llama a los sacerdotes a sus oficios.
a.
29:1 Comenzó a reinar Ezequías siendo de veinticinco años, y reinó veintinueve
años en Jerusalén. El nombre de su madre fue Abías, hija de Zacarías.
b.
29:2 E hizo lo recto ante los ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que
había hecho David su padre.
c.
29:3 En el primer año de su reinado, en el mes primero, abrió las puertas de la
casa de Jehová, y las reparó.
d.
29:4 E hizo venir a los sacerdotes y levitas. Los reunió en la plaza oriental.
e.
29:5 Les dijo: ¡Oídme, levitas! Santifíquese ahora, y santifiquen la casa de
Jehová el Dios de vuestros padres. Saquen del santuario la inmundicia.
2. Ezequías les
recuerda que sus padres dejaron a Jehová.
a.
29:6 Porque nuestros padres se han rebelado, y han hecho lo malo ante los ojos
de Jehová nuestro Dios. Porque le dejaron, y apartaron sus rostros del
tabernáculo de Jehová. Y le dieron las espaldas.
b.
29:7 Aun cerraron las puertas del pórtico, y apagaron las lámparas. No quemaron
incienso, ni sacrificaron holocausto en el santuario al Dios de Israel.
c.
29:8 Por tanto, la ira de Jehová ha venido sobre Judá y Jerusalén. Los ha
entregado a turbación, a execración y a escarnio. Como ven ustedes con sus
ojos.
d.
29:9 Comprendan, nuestros padres han caído a espada, nuestros hijos, nuestras
hijas y nuestras mujeres fueron llevados cautivos por esto.
B.
Ezequías hace pacto con Jehová, para apartar su ira.
1. Ezequías
determina hacer pacto con Jehová.
a.
29:10 Ahora, por lo tanto, yo he determinado hacer pacto con Jehová el Dios de
Israel. Para que aparte de nosotros el ardor de su ira.
b.
29:11 Hijos míos, no se engañen ahora. Porque Jehová nos ha escogido a nosotros.
Para que estemos delante de él y le sirvamos. Y seamos sus ministros. Y le quemamos
incienso.
2. Limpian la casa
de Jehová por orden del rey.
a.
29:12 Entonces se levantaron los levitas Mahat hijo de Amasai y Joel hijo de
Azarías, de los hijos de Coat. De los hijos de Merari, Cis hijo de Abdi y
Azarías hijo de Jehalelel; de los hijos de Gersón, Joa hijo de Zima y Edén hijo
de Joa;
b.
29:13 De los hijos de Elizafán, Simri y Jeiel; de los hijos de Asaf, Zacarías y
Matanías;
c.
29:14 De los hijos de Hemán, Jehiel y Simei; y de los hijos de Jedutún, Semaías
y Uziel.
d.
29:15 Estos reunieron a sus hermanos, y se santificaron, y entraron, conforme
al mandamiento del rey y las palabras de Jehová, para limpiar la casa de
Jehová.
e.
29:16 Entrando los sacerdotes dentro de la casa de Jehová para limpiarla,
sacaron toda la inmundicia que hallaron en el templo de Jehová, al atrio de la
casa de Jehová. De allí los levitas la llevaron fuera al torrente de Cedrón.
f.
29:17 Comenzaron a santificarse el día primero del mes primero, y a los ocho
del mismo mes vinieron al pórtico de Jehová. Y santificaron la casa de Jehová
en ocho días. En el día dieciséis del mes primero terminaron.
g.
29:18 En ese tiempo, vinieron al rey Ezequías y le dijeron: Ya hemos limpiado
toda la casa de Jehová, el altar del holocausto. Todos sus instrumentos. Y la
mesa de la proposición con todos sus utensilios.
3. Ezequías
restaura la adoración en el templo.
a.
29:19 Asimismo hemos preparado y santificado todos los utensilios que en su
infidelidad había desechado el rey Acaz, cuando reinaba. Están delante del
altar de Jehová.
b.
29:20 Levantándose de mañana, el rey Ezequías reunió a los principales de la
ciudad, y subió a la casa de Jehová.
c.
29:21 Presentaron siete novillos, siete carneros, siete corderos y siete machos
cabríos. Para expiación por el reino. Por el santuario y por Judá. Dijo a los
sacerdotes hijos de Aarón, que los ofrecieran sobre el altar de Jehová.
d.
29:22 Mataron, por consiguiente, los novillos, y los sacerdotes recibieron la
sangre. La esparcieron sobre el altar. Luego mataron los carneros, y
esparcieron la sangre sobre el altar. Asimismo, mataron los corderos, y
esparcieron la sangre sobre el altar.
e.
29:23 Después trajeron cercar delante del rey y de la multitud los machos
cabríos. Para la expiación. Colocaron sobre ellos sus manos.
f.
29:24 Los sacerdotes los mataron, e hicieron ofrenda de expiación con la sangre
de ellos sobre el altar. Para reconciliar a todo Israel. Porque por todo Israel,
mandó el rey, hacer el holocausto y la expiación.
g.
29:25 también colocó a los levitas en la casa de Jehová con címbalos, salterios
y arpas. Conforme al mandamiento de David, de Gad vidente del rey, y del
profeta Natán. Porque aquel mandamiento procedía de Jehová. Por medio de sus
profetas.
4. Sacrificaron el
holocausto y alabaron y adoraron a Dios.
a.
29:27 Es ese momento, mandó Ezequías sacrificar el holocausto en el altar. Cuando
comenzó el holocausto, comenzó también el cántico de Jehová, con las trompetas
y los instrumentos de David rey de Israel.
b.
29:28 Toda la multitud adoraba, y los cantores cantaban. Los trompeteros
sonaban las trompetas. Todo esto duró hasta consumirse el holocausto.
c.
29:29 Cuando acabaron de ofrecer, se inclinó el rey, con todos los que estaban con
él, y adoraron.
d.
29:30 En aquel tiempo, el rey Ezequías y los príncipes dijeron a los levitas
que alabasen a Jehová con las palabras de David y de Asaf vidente. Ellos
alabaron con gran alegría, se inclinaron y adoraron.
e.
29:31 Respondiendo Ezequías, dijo: Ustedes se han consagrado a Jehová. Acérquense,
presenten sacrificios y alabanzas en la casa de Jehová. La multitud presentó
sacrificios y alabanzas. Y todos los generosos de corazón trajeron holocaustos.
f.
29:32 Fue el número de los holocaustos, que trajo la congregación, setenta
bueyes, cien carneros y doscientos corderos. Todo para el holocausto de Jehová.
g.
29:33 Las ofrendas eran seiscientos bueyes y tres mil ovejas.
5. Todos alegres
realizaron la obra rápidamente.
a.
29:34 Pero los sacerdotes eran pocos, y no bastaban para desollar los
holocaustos. Y sus hermanos los levitas les ayudaron hasta que acabaron la obra.
Hasta que los demás sacerdotes se santificaron. Porque los levitas eran más
rectos de corazón. Para santificarse que los sacerdotes.
b.
29:35 Así, hubo abundancia de holocaustos, con grosura de las ofrendas de paz,
y libaciones, para cada holocausto. Y quedó restablecido el servicio de la casa
de Jehová.
c.
29:36 Se alegró Ezequías con todo el pueblo, de que Dios hubiese preparado el
pueblo. Porque se realizaron las cosas rápidamente.
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