E.
Dedicación del Templo.
1.
Salomón ora y bendice al pueblo en el templo.
a.
6:1 En ese momento, Salomón dijo: Jehová tú has habitado en la oscuridad. Ex
20:21.
b.
6:2 Yo, por tanto, he edificado una casa para que habites, y una habitación en la
que estés para siempre.
c.
6:3 Y volviendo el rey su rostro, bendijo a toda la congregación de Israel. Y
toda la congregación de Israel estaba en pie.
d.
6:4 Él dijo: Bendito sea Jehová Dios de Israel, quien con su mano ha cumplido
lo que prometió, con su boca a David mi padre, diciendo:
e.
6:5 Desde el día que saqué a mi pueblo de la tierra de Egipto, ninguna ciudad
he elegido de todas las tribus de Israel. Para edificar casa donde estuviese mi
nombre, ni he escogido varón que fuese príncipe sobre mi pueblo Israel.
f.
6:6 A Jerusalén he elegido. Para que mi nombre esté en ella. Y a David he elegido. Para que esté sobre mi
pueblo Israel.
g.
6:7 David mi padre tuvo en su corazón, edificar casa al nombre de Jehová Dios
de Israel.
2. Salomón habla
sobre el propósito de edificar el templo.
a.
6:8 Jehová dijo a David mi padre: Respecto a haber tenido en tu corazón el
deseo de edificar casa a mi nombre, bien has hecho en haber tenido esto en tu
corazón.
b.
6:9 Tú no edificarás la casa, sino tu hijo que saldrá de tus lomos, él
edificará casa a mi nombre.
c.
6:10 Jehová ha cumplido su palabra que había dicho, pues me levanté yo en lugar
de David mi padre, y me he sentado en el trono de Israel, como Jehová había
dicho, y he edificado casa al nombre de Jehová Dios de Israel.
d.
6:11 En ella he puesto el arca, en la cual está el pacto de Jehová que celebró
con los hijos de Israel.
3. Oración del rey
Salomón de dedicación del templo.
a.
6:12 Luego Salomón se ubicó delante del altar de Jehová, en presencia de toda
la congregación de Israel, y extendió sus manos.
b.
6:13 Porque Salomón había hecho un estrado de bronce de cinco codos de largo,
de cinco codos de ancho y de altura de tres codos, y lo había puesto en medio
del atrio. Se colocó sobre él, se arrodilló delante de toda la congregación de
Israel, y extendió sus manos al cielo, diciendo:
c.
6:14 Jehová Dios de Israel, no hay Dios semejante a ti en el cielo ni en la
tierra, que guardas el pacto y la misericordia. Con tus siervos que caminan
delante de ti, de todo su corazón.
d.
6:15 Has guardado a tu siervo David, mi padre de lo que le prometiste. Tú lo
dijiste con tu boca, y con tu mano lo has cumplido, como se ve en este día.
e.
6:16 En este momento, por tanto, Jehová Dios de Israel, cumple a tu siervo
David, mi padre lo que le has prometido, diciendo: No faltará de ti varón
delante de mí, que se siente en el trono de Israel. Con tal que tus hijos
guarden su camino, andando en mi ley, como tú has andado delante de mí.
f.
6:17 Oh Jehová Dios de Israel, cúmplase tu palabra, que dijiste a tu siervo
David.
g.
6:18 Pero ¿en realidad Dios habitará con el hombre en la tierra? Mira, los
cielos y los cielos de los cielos, no te pueden contener; ¿cuánto menos esta
casa que he edificado?
4. Dios mire la
oración de su pueblo en este templo.
a.
6:19 Sin embargo, tú mirarás a la oración de tu siervo, y a su ruego, oh,
Jehová Dios mío. Para oír el clamor y la oración con que tu siervo ora delante
de ti.
b.
6:20 Que tus ojos estén abiertos sobre esta casa de día y de noche, sobre el
lugar del cual dijiste: Mi nombre estará allí; que oigas la oración con que tu
siervo ora en este lugar.
c.
6:21 Asimismo que oigas el ruego de tu siervo, y de tu pueblo Israel. Cuando en
este lugar hicieran oración, que tú oirás desde los cielos, desde el lugar de
tu aposento; que oigas y perdones.
d.
6:22 Si alguno peca contra su prójimo, y se le exigiera juramento. Y este viniera
a jurar ante tu altar en esta casa.
e.
6:23 Tú oirás desde los cielos, y actuarás, y juzgarás a tus siervos, dando la
paga al impío, haciendo recaer su proceder sobre su cabeza. Y justificando al
justo al darle conforme a su justicia.
f.
6:24 Si tu pueblo Israel fuera derrotado, delante del enemigo, Por haber
prevaricado contra ti. Si se volviera a ti, y confesara tu nombre. Y rogara
delante de ti en esta casa.
g.
6:25 Tú oirás desde los cielos, y perdonarás el pecado de tu pueblo Israel. Les
harás volver a la tierra que les diste a ellos y a sus padres.
5. Dios responda
en los momentos de crisis de Israel.
a.
6:26 Si los cielos se cerrasen y no hubiese lluvias. Por haber pecado contra
ti, si oraren a ti, hacia este lugar, y confesaran tu nombre. Y se vuelven de
sus pecados, cuando están afligidos.
b.
6:27 Tú los oirás en los cielos, y perdonarás el pecado de tus siervos y de tu
pueblo Israel, y les enseñarás el buen camino para que anden en él, y darás
lluvia sobre tu tierra, que diste por heredad a tu pueblo.
c.
6:28 Si hubiera hambre en la tierra, o si hubiera pestilencia, si hubiera
tizoncillo o añublo, u hongo, langosta o pulgón; o si los sitiaran sus enemigos
en la tierra en donde habitan; cualquiera plaga o enfermedad que sea.
d.
6:29 Toda oración y todo ruego que hiciera cualquier hombre, o todo tu pueblo
Israel, cualquiera que conociera su llaga y su dolor en su corazón, si
extendiera sus manos hacia esta casa.
e.
6:30 Tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada, y perdonarás, y
darás a cada uno conforme a sus caminos, habiendo conocido su corazón; porque
sólo tú conoces el corazón de los hijos de los hombres.
f.
6:31 Para que te teman y anden en tus caminos, todos los días que vivieran
sobre la faz de la tierra que tú diste a nuestros padres.
6. Oirás al
extranjero para que tema a Jehová.
a.
6:32 También al extranjero que no fuera de tu pueblo Israel, que hubiera venido
de lejanas tierras a causa de tu gran nombre, de tu mano poderosa, y de tu
brazo extendido. Si viniera y orara hacia esta casa.
b.
6:33 Tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada, y harás conforme a
todas las cosas por las cuales hubiera clamado a ti el extranjero. Para que
todos los pueblos de la tierra conozcan tu nombre, y te teman, así como tu
pueblo Israel. Y sepan que tu nombre es invocado sobre esta casa que yo he
edificado.
7. Los oirás en
momentos de guerra para librarlos.
a.
6:34 Si tu pueblo saliera a la guerra contra sus enemigos, por el camino que tú
les enviaras, y oraran a ti hacia esta ciudad que tú elegiste, hacia la casa
que he edificado a tu nombre.
b. 6:35 Tú oirás desde los cielos
su oración, su ruego, para amparar su causa.
8. Si fuesen cautivos por su pecado los
librará.
a.
6:36 Si pecaran contra ti. Porque no hay hombre que no peque. Y te enojaras
contra ellos haciendo juicio. Los entregaras delante de sus enemigos. Para que
los cautiven y los lleven a tierra de los enemigos, lejos o cerca.
b.
6:37 Pero si ellos reflexionaran, en la tierra donde fueron llevados cautivos. Si
se volvieran, y oraran a ti en la tierra de su cautividad, diciendo: Pecamos,
hemos hecho inicuamente, impíamente hemos actuado.
c.
6:38 Si se arrepintieran ante ti de todo su corazón y de toda su alma en la
tierra de su cautividad, donde los hubieran llevado cautivos, y oraran hacia la
tierra que tú diste a sus padres, hacia la ciudad que tú elegiste, y hacia la
casa que he edificado a tu nombre.
d.
6:39 Tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu aposento, su oración y su
ruego. Ampara su causa, y perdonarás a tu pueblo que pecó contra ti.
9.
Habita en tu reposo en el tabernáculo, tu y el arca.
a.
6:40 En este instante, por tanto, oh, Dios mío, te ruego que estén abiertos tus
ojos y atentos tus oídos a la oración en este lugar.
b. 6:41 Oh, Jehová Dios, levántate ahora para habitar en tu
reposo, tú y el arca de tu poder. Oh, Jehová Dios, sean vestidos de salvación
tus sacerdotes, y tus santos se regocijen en tu bondad.
c.
6:42 Jehová Dios, no rechaces a tu ungido. Acuérdate de tus misericordias, para
con David tu siervo.
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